jueves, 5 de julio de 2012

I feel empty

Hace más de 24 hs que estoy sin comer (de nuevo), otra vez el mismo infierno, otra vez las mismas restricciones, otra vez los vómitos, otra vez, el caos. No crean que me estoy quejando, no, nada que ver, solo me deshago de mis propias elecciones. Lloro mis males, hago catarsis conmigo misma. Puedo seguir adelante. Autodestruirme siempre fue el camino más fácil, siempre fue lo que elegí, nadie me iba ni me va a salvar de esto, no soy un ser humano interesante, nadie disfrutada de estar conmigo y yo solo tengo pequeños momentos en los que creo ser feliz, vivo de cosas ficticias. Nada es real, ni yo lo soy.

Se siente como un vacío, ser nada, absolutamente nada.

Ya me acostumbre, se como manejar esta situación, solo tengo que respirar profundo, soportar algunos días de intensos dolores de cabeza, pasar un poco de hambre, y luego acomodarme a la situación, volver a decir "ya comí" "no tengo hambre" "después como" o mi preferida "me duele la panza", y cuando por algún capricho del destino, tenga que verme obligada a comer cualquier cosa, dos dedos en la garganta solucionan cualquier tipo de mal.

Le dedicaría esta entrada a mi psicóloga, que me dio el alta confiada de que estaba recuperada, que me dijo que iba a ser feliz, que mis miedos a no volver a comer no iban aparecer más, porque era fuerte. O me mintió o nunca fui fuerte, o siempre fui una maldita manipuladora y le hice creer a todos que iba por el buen camino, me quedo con esta opción.

Nadie en este planeta debería confiar en mi cuando digo que "no tengo hambre", pero sin embargo todos lo hacen, y esta genial, es un beneficio para mi, ya ven, hoy el "no tengo hambre" esta dentro de la lista de excusas.

Y así es como paso temporadas donde no me importa nada e ingiero cualquier tipo de comida soy normal y "feliz" y otra temporadas soy una fan religiosa de la bulimia y la anorexia. Tengo mis días, mis meses, mis años. Hoy soy la más estricta devota de mis enfermedades, puedo convivir con ellas el tiempo que quiera o hasta que me aburra y quiera darle otra sentido a todo esto.

Por lo menos no volví a empastillarme, trato de no terminar dopada, trato de no cortarme tanto, o mejor dicho trato de hacerlo en lugares poco visibles.

Una vez más, me lloro en silencio, me doy pena, me consuelo yo misma. Porque una vez más, nadie esta para mi cuando necesito de un cachetaso que me haga abrir los ojos.

No hay comentarios: