Suponías que a mis 22 años, no iba a escribirte nunca mas. Te equivocaste, acá me tenes, depositando en vos, mis miserias. Como sabrás ya es 24/12 y si me preguntas como estoy, voy a confesarte que para la mierda.
Vos mas que nadie sabes cuanto rechazo le tengo al 24, sabes que para esta fecha siempre me enfermo, sino es una infección urinaria, como el año pasado, es un anginas como ahora.
Sabes que hace dos días que no duermo?, solo me siento en una silla, a mirar un punto fijo, sea cual sea, a mirarme las muñecas que sangran, que lloran de dolor. Necesito cerrar los ojos y saber que voy a dormir, necesito volver a pensar, a razonar, a hablar de corrido sin trabarme. Necesito tantas cosas que no tengo.
Mientras te escribo esto, puedo sentir el ardor en mi muñeca, puedo sentir cada uno de los tajos, sentir como las venas laten, después de haber sido casi cortadas, Diario, vos crees que algún día se me va a ir la mano y voy a pasar mas allá de la piel? Vos crees que corro el riesgo de terminar desangrada?.
Creo que la silla que esta al lado mio tiene mas vida que yo. Me siento varada, en medio de la nada, me siento una completa perdedora.
Diario, vos no te das una idea lo horrible que es ver como tus amigas triunfan o tratan de hacerlo en todo lo que se proponen, que algunas estudien, otras hagan los hobbies que tanto aman u otras se dediquen a viajar, y después este yo, la completa depresiva, la antisocial, la que prefiere que el filo de un cutter se estrole contra su brazo. Esa soy yo, la que siente que su vida se consume.
No quisiera morirme sin haber sentido lo que es ser feliz, pero de verdad, nada artificial, sentir el amor verdadero de alguien, sentir que cuando te tocan, están dispuestos a dar su vida por vos, sentir que te protegen de cualquier cosa que quiera lastimarte, todas las noches le pido al Dios que quiero creer que esta, que si en algún momento me va a tocar la hora, antes me deje conocer estas cosas, que me deje conocer a esa persona que me va a proteger de cualquier cosa, que me deje sentirme querida y amada, que me deje conocer que la vida tiene un sentido, y por sobre todo que me deje sonreír, por que siento el corazón lleno de alegría.
Sabes que es lo peor de todo, que mientras escribo esto, lloro, lloro como si estuviera por perder algo, lloro con mi propia vida, me tengo pena, y no se como consolarme.
Siempre tengo preparada en mi cabeza las palabras que voy a decir el día que tenga que partir, se que es algo apresurado de mi parte, no me malentiendas, no quiero irme de este mundo, pero siempre hay que ser precavidos. A mis amigas les pediría perdón, por no ser esa amiga divertida que siempre quisieron tener, por alejarme cuando mas las necesite, por mentirles y decirles que estaba bien cuando en verdad moría de dolor. A mi familia simplemente les daría un gracias, por acompañarme siempre que pudieron, por bancarme en todas las que me mande, por quererme tal y como soy.
Ojala diario, ojala la vida me de una sorpresa y me demuestre que a pesar del dolor, siempre hay algo bueno, sabes que siempre me quiero convencer que el de arriba tiene algo grande preparado para mi, que no me va a dejar así como estoy ahora, pero no se, el dolor en el pecho cada día es mas grande, es como un agujero que consume todo lo que hay cerca, duele, duele mucho. Pero soy valiente, resisto, día a día, me considero una luchadora, y de las mejores, por que lucho contra mi misma, contra mis fantasmas, y sigo en pie.