La muñeca me pide a gritos que la deje en paz, que ya no la torture, que tenga cuidado, que si sigo así pronto llegue a las venas. Yo no parezco hacerle caso,porque siempre hago lo mismo.
"Quédate tranquilo, no me voy a cortar nunca mas, lo voy a intentar, voy a estar bien". Termine de decir esta frase y corrí al baño, agarre mi gillet y comencé a cortarme toda la muñeca izquierda, no note el dolor, pero tampoco note como la sangre salia. Siempre que juro que no me voy a cortar lo hago, no me importa el hacerme daño, no me hace mal.
Necesito desesperadamente hablar con alguien, necesito expresar este dolor, pero no encuentro a nadie. Como siempre el filo de una gillet termina siendo mi compañía.
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